
Prometeo es famoso por robar el fuego a los dioses del Olimpo, usando el carro de Helios y se lo entrega a los hombres. Gracias a él los hombres pueden construir casas, trabajar en las minas... Como castigo, Zeus le condena a estar encadenado a una roca en el Cáucaso y cada día envía a una águila para que se coma sus entrañas. Siendo éste inmortal, se cura completamente cada noche. Este castigo había de durar para siempre, pero Heracles
pasó por el lugar de cautiverio de Prometeo de camino al jardín de las Hespérides y le liberó disparando una flecha al águila.
- CLIII -
Cubre en oscuro cerco y sombra fría
del cielo puro el resplandor sereno
la húmeda noche, y yo, de dolor lleno,
lloro mi bien perdido y mi alegría.
Ningún alivio en la miseria mía
hallo, de ningún mal estoy ajeno;
cuanto en la confusión nublosa peno
padezco en la rosada luz del día.
En otro nuevo Caúcaso enclavado,
mi cuidado mortal y mi deseo
el corazón me comen renovado,
do no pudiera el sucesor de Alceo
librarme del tormento, no cansado,
que excede al del antiguo Prometeo.
Fernando de Herrera.
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